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miércoles, 4 de mayo de 2016
lunes, 14 de marzo de 2016
JAMIE OLIVER: “SOBRE
MÍ”
Nací en mayo del 75 y desde ese mismo momento, ya
estaba dentro del negocio de la gastronomía. Mi padre
tenía un pub-restaurante llamado The Cricketers, en
Clavering, Essex, que es donde me crié. Siempre me fascinó la cocina. Me parecía un sitio genial, con todo el mundo trabajando en equipo para preparar estupendas comidas y disfrutando mientras lo hacían. Cuando tenía unos 8 o 9 años, me empezaron a dejar pelar patatas, sacar guisantes de sus vainas y cosas por el estilo. Para cuando tuve 11, ¡ya cortaba y picaba como un demonio! Muchos de mis compañeros de escuela pensaban que aquello de la cocina era una cosa de niñas. Nunca me importó, sobre todo porque con lo que ganaba
estaba dentro del negocio de la gastronomía. Mi padre
tenía un pub-restaurante llamado The Cricketers, en
Clavering, Essex, que es donde me crié. Siempre me fascinó la cocina. Me parecía un sitio genial, con todo el mundo trabajando en equipo para preparar estupendas comidas y disfrutando mientras lo hacían. Cuando tenía unos 8 o 9 años, me empezaron a dejar pelar patatas, sacar guisantes de sus vainas y cosas por el estilo. Para cuando tuve 11, ¡ya cortaba y picaba como un demonio! Muchos de mis compañeros de escuela pensaban que aquello de la cocina era una cosa de niñas. Nunca me importó, sobre todo porque con lo que ganaba
trabajando el fin de semana podía pagarme las zapatillas
deportivas que quería.
deportivas que quería.
Cuando cumplí los 16 años, ya sabía que el colegio no era lo mío y que tenía una vocación:ser chef. Fue por eso que me marché a estudiar al Westminster Catering College y también pasé algún tiempo en Francia, aprendiendo todo lo que pude. Algún tiempo después, volví a Londres y comencé a trabajar como chef en la pastelería de Antonio Carluccio en The Neal Street Restaurant. Tuve mucha suerte de trabajar en un restaurante tan renombrado tan pronto en mi carrera y lo aproveché al máximo.
Después del The Neal Street Restaurant, empecé a trabajar para Gray & Ruth Rogers en el River Café durante tres años y medio. ¡Fue una experiencia alucinante! Estas dos mujeres me enseñaron cuánto tiempo y esfuerzo requiere la comida más fresca, honesta y deliciosa.
Fue allí cuando me puse por primera vez frente a una cámara de televisión. Estaban grabando un documental sobre el restaurante y decidieron mostrar a aquel chaval descarado que entendía tanto de cocina y respondía cada pregunta que le hacía el equipo de rodaje. Al día siguiente de la emisión del programa, recibí llamadas de cinco productoras ofreciéndomeposibles programas. ¡No me lo podia creer! Y encima, ¡todos mis compañeros me tomaban el pelo al respecto!
El resultado de todo esto fue The Naked Chef (El chef al desnudo) y creo que aquí fue cuando empezó todo. ¡En la actualidad estoy más ocupado que nunca en mi vida! Mi vida en un auténtico torbellino. La única cosa que echo en falta es tener más tiempo para estar con mi familia y mis adorables chicas: Jools, Poppy, Daisy y Petal (mi mujer y mis hijas). Ahora tenemos una casa en el campo para pasar nuestros fines de semana y estoy siempre deseando que llegue el viernes por la noche para hacer las maletas y pasar el fin de semana juntos. ¡Y esto es todo!
Nací en mayo del 75 y desde ese mismo momento, ya estaba
dentro del negocio de la gastronomía. Mi padre tenía un pub-restaurante
llamado The Cricketers, en Clavering, Essex, que es donde me crié. Siempre
me fascinó la cocina. Me parecía un sitio genial, con todo el mundo trabajando
en equipo para preparar estupendas comidas y disfrutando mientras lo hacían. Cuando
tenía unos 8 o 9 años, me empezaron a dejar pelar patatas, sacar
guisantes de sus vainas y cosas por el estilo. Para cuando tuve 11, ¡ya
cortaba y picaba como un demonio! Muchos de mis compañeros de escuela pensaban
que aquello de la cocina era una cosa de niñas. Nunca me importó,
sobre todo porque con lo que ganaba trabajando el fin de semana podía pagarme
las zapatillas deportivas que quería
Cuando cumplí los 16 años, ya sabía que el colegio no era lo mío y que tenía una vocación:ser chef. Fue por eso que me marché a estudiar al Westminster Catering College y también pasé algún tiempo en Francia, aprendiendo todo lo que pude. Algún tiempo después, volví a Londres y comencé a trabajar como chef en la pastelería de Antonio Carluccio en The Neal Street Restaurant. Tuve mucha suerte de trabajar en un restaurante tan renombrado tan pronto en mi carrera y lo aproveché al máximo.
Después del The Neal Street Restaurant, empecé a trabajar para Gray & Ruth Rogers en el River Café durante tres años y medio. ¡Fue una experiencia alucinante! Estas dos mujeres me enseñaron cuánto tiempo y esfuerzo requiere la comida más fresca, honesta y deliciosa.
Fue allí cuando me puse por primera vez frente a una cámara de televisión. Estaban grabando un documental sobre el restaurante y decidieron mostrar a aquel chaval descarado que entendía tanto de cocina y respondía cada pregunta que le hacía el equipo de rodaje. Al día siguiente de la emisión del programa, recibí llamadas de cinco productoras ofreciéndomeposibles programas. ¡No me lo podia creer! Y encima, ¡todos mis compañeros me tomaban el pelo al respecto!
El resultado de todo esto fue The Naked Chef (El chef al desnudo) y creo que aquí fue cuando empezó todo. ¡En la actualidad estoy más ocupado que nunca en mi vida! Mi vida en un auténtico torbellino. La única cosa que echo en falta es tener más tiempo para estar con mi familia y mis adorables chicas: Jools, Poppy, Daisy y Petal (mi mujer y mis hijas). Ahora tenemos una casa en el campo para pasar nuestros fines de semana y estoy siempre deseando que llegue el viernes por la noche para hacer las maletas y pasar el fin de semana juntos. ¡Y esto es todo!
Aquí os dejamos su página web, para que podáis consultar todas las recetas que pone a nuestra disposición.
Aquí su página web
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Tomates verdes fritos
Esta es una receta de verano que se hizo tremendamente popular a raíz de la película del mismo nombre:Tomates verdes fritos. En esta película, basada en la novela homónima de Fannie Flagg candidata al Pulitzer, se deleitan con este plato al mismo tiempo que nos narran una tierna historia de amistad.
Si no habéis probado nunca los tomates vedes fritos no dejéis de hacerlo porque están absolutamente deliciosos, y seguro que a los niños les gustan tanto como a vosotros.
Habitualmente consumimos los tomates siempre como acompañamiento de ensaladas, salsa de tomate u otros platos, pero en pocas ocasiones los comemos como parte principal de la receta. En esta ocasión los hacemos protagonistas de un delicioso bocadillo veraniego, perfecto para una cena rápida en las calurosas noches estivales.
TAREA I
Realiza la actividad interactiva y busca con ayuda de Internet, un plato gastronómico típico de cada Comunidad Autónoma de España. Deberás entregarlo el próximo día en clase. ÁNIMO CHICOS.
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